Paradojas del conflicto árabe-israelí

0
60

Por Felipe Martínez Reyes, administrador público y psicoeducador, consejero regional de La Araucanía

En cumplimiento de los Acuerdos de Oslo, Israel cedió la Franja de Gaza al pueblo árabe palestino el año 2005, en reconocimiento a su libre autodeterminación.

El retiro de la población israelí fue absoluto; no quedó ni uno en la Franja. Sin embargo, en lugar de ejercer esa libertad o emular a la sociedad occidental, el pueblo árabe gazatí eligió al Partido de Hamas como entidad gobernante en las elecciones del 2006, entregando de esa manera el poder a una organización fundamentalista islámica.

Desde entonces, Gaza no ha devenido en una fastuosa playa mediterránea, sino que se ha convertido en un nido de terroristas que, en estos días, han mostrado su peor cara al mundo.

Ya sea lanzando misiles qassam, o infiltrando milicias por túneles subterráneos, o mediante la vulneración de la valla limítrofe como hicieron ahora (asesinando a más de 900 israelíes), los terroristas se la han ingeniado para cumplir con el objetivo de Hamás que es, la destrucción del pueblo judío tal y como lo describen los estatutos de su fundación.

Pero resulta paradójico que, ha sido en esta oportunidad que los medios de prensa y en general, una mayoría de los sectores políticos del mundo civilizado, hayan mostrado su favor para con Israel y reivindicado su derecho a la legítima defensa.

Ya son varias las guerras francas y abiertas, que Israel ha emprendido en Gaza contra Hamas, pero rara vez los medios y el mundo político se han puesto de su lado, al contrario, las críticas contra Israel abundaban ¿Qué es lo que ahora cambió?

Resulta que, en la era de la comunicación instantánea y de las redes sociales, es imposible detener el flujo de información, así como, es imposible no evadir la gravedad de los hechos acaecidos.

En años anteriores siempre los terroristas cometieron barbaridades innombrables como ahora, pero, no se difundían. Y el mundo civilizado siempre condenó a Israel.

Hoy, gracias a la tecnología, no es tan fácil acusar a la única democracia del medio oriente cuando ejerce el más básico de los derechos como lo es, la justa defensa, frente a un enemigo implacable que recibe ingentes donaciones de Irán y Qatar con el objeto de llevar a cabo una guerra santa y recuperar fanáticamente la tierra sagrada del Islam.

Pero volviendo a nuestro análisis principal, se hace evidente que, la tan bullada “solución de dos estados conviviendo uno al lado del otro en paz y seguridad” es completamente ingenua e inviable. Israel puede aceptar vivir al lado de los árabes (en efecto, más del 20% de la población israelí es árabe siendo ciudadanos de pleno derecho), pero son los árabes palestinos quienes no aceptan vivir al lado de Israel.

Ya es hora de que las democracias occidentales piensen en algo mejor. Y en ese empeño, Chile puede aportar, pero lamentablemente, a juzgar por la pusilánime respuesta que el Presidente Boric ha tenido frente a estos hechos, debemos concluir que estamos muy lejos de asumir responsabilidades de tamaña envergadura.

Paz para Israel y paz para todo el mundo árabe.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí