Por Andrés Forcelledo Parada

En la imagen de este comentario se puede observar alrealizador francés Jean-Pierre Melville en una escenade “Dos hombres en Manhattan” (1959), cinta que dirigió y en que por única vez en su filmografía fue su protagonista; aquí encarna a un periodista que busca a un diplomático galo que trabaja en la sede de la ONU en Nueva York y que ha desaparecido misteriosamente en la Gran Manzana.  

El director, quien adquirió su apellido artístico en homenaje al escritor creador de “Moby Dick”, Herrman Melville, es el mayor exponente del llamado cine polar o cine policiaco francés, subgénero que tuvo su auge tras la Segunda Guerra Mundial, influenciado por el filme noir hollywoodiense de los años cuarenta, pero con una particularidad inconfundible que lo hace único.    

Me bastó con disfrutar de “El samurái” o “El silencio de un hombre” (1967), con Alain Delon en el papel principal, para hacerme adicto a este cine en que abundan los tipos fríos en gabardina y sombrero, y por supuesto la infaltable mujer fatal; historias que son la antítesis de las películas al estilo James Cagney o Humbrey Bogart.

Aquí en el polar los relatos prescinden de héroes y los finales no son muy felices que digamos; abundan personajes fatalistas con una mayor profundidad o carga sicológica, definitivamente son más atractivos que los protagonistas de los filmes norteamericanos.   

Se trata de oscuros y ambiciosos personajes que se mueven en contextos apestados de corrupción y llegan demasiado tarde para cambiar la dirección de los acontecimientos cuando todo se derrumba.

Y uno de los puntos más interesantes, los delincuentes están al mismo nivel que los policías, aquí radica el interés del espectador y lo distancia del cine negro estadounidense en que cohabitan sólo los extremos, buenos y malos.            

Estos elementos tan peculiares están presentes en las obras maestras de Melville y sonprotagonizadas poremblemáticos actores como Jean-Paul Belmondo, Lino Ventura y el mencionado Alain Delon, por mencionar algunos.   

En esta línea son imperdibles “Bob el jugador” (1956), “El confidente” (1963), “Hasta el último aliento” (1966), “El círculo rojo” (1970) y su último filme “Un policía” o “Un flic” (1972); al año siguiente Jean-Pierre dejó de existir prematuramente a los 55 años tras sufrir una crisis cardiaca.   

Melville, quien también fue un precursor de la nouvelle vague,no fue el único en lucirse en el polar, otros títulos recomendables “No toquéis la pasta” (1954) de Jacques Becker, protagonizada por el legendario actor francés Jean Gabin,quien comparte reparto con Lino Ventura y Alain Delon en el clásico del cine negro “El clan de los sicilianos”, de Henri Verneuil.

También se destacan obras de los representantes de la nouvelle vague  “La novia vestía de negro” (1968) Accidente sin huella” (1969) de François Truffaut y Claude Chabrol, respectivamente; existe un sitio muy recomendable para visionar y descargar estos clásicos del polar https://zoowoman.website/wp/

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