El 9 octubre Christian Alfredo Riveros Henríquez (de 38 años) salió desde su casa en Lautaro para trasladarse hasta Angol donde debía someterse a un control médico, pero nunca llegó a su destino. Un accidente múltiple que cobró la vida de dos personas en el kilómetro 607 de la Ruta 5 Sur, lo dejó con el 90% de su cuerpo quemado.

Este padre de familia, casado, una hija, fue uno de los diez sobrevivientes a la tragedia que enlutó a La Araucanía. El fuego consumió grande parte de su cuerpo, sus documentos y también el vehículo que conducía, por eso fue ingresado al Servicio de Urgencia del Hospital de Victoria como NN.

Miguel Soto Monsalve (de 48 años), sargento segundo del Ejército, padrastro de Christian, recuerda que ese día como las 15 horas recibieron la noticia que estaba internado en el principal centro asistencial de la comuna con el 90% de su cuerpo quemado.

Hace unos días –cuenta Miguel– Christian fue trasladado vía aérea hasta la Clínica Indisa en Santiago donde permanece internado con riesgo vital. El operativo se realizó gracias a que todavía tenía activado el plan de su Isapre.

“El trabajaba en una empresa en Puerto Montt que quebró, nosotros le dijimos que se viniera a vivir a Lautaro para que estuviera más cerca nuestra y así poder apoyarlo porque tiene una hija de 10 meses de vida. Con el subsidio del Gobierno arrendó un departamento para estar cerca y en eso estaba cuando tuvo el accidente”, cuenta Miguel.

El accidente dejó dos personas fallecidas y diez heridos, uno de ellos Christian Riveros Henríquez.

Este jefe de hogar junto a su esposa se trasladó hasta la Región Metropolitana para estar más cerca de Christian y si bien se encuentran en la casa de unos amigos en la comuna de San Miguel, comenta que hay que costear gastos como alimentación, transporte y los recursos se hacen escasos. 

En esta entrevista Miguel Soto muestra su molestia con las autoridades y afirma que lo han dejado prácticamente solo, a la deriva, en una lucha que está dando junto a su esposa para que su “hijo” le pueda ganar a la muerte.

Christian Riveros Henríquez ya fue sometido a la primera intervención quirúrgica.

–¿Cuál es el estado de salud de su hijo tras el accidente?

–Mi hijo está en la Clínica Indisa, llegó el día domingo acá vía aérea, acá lo estabilizaron, lo operaron el día lunes a las 08.00 horas. El médico me dijo que tiene el 90% de su cuerpo quemado, está en riesgo vital permanente. El facultativo me indica que mi hijo tendrá a lo menos 100 días de intervenciones en las cuales él va a estar luchando por su vida para salir adelante. Cuando él tenga el 60% de su cuerpo operado, recién podría salir de su estado crítico, estamos hablando de cuatro meses de puras operaciones, imagínese cómo está la familia, sus hermanas, su madre. Nosotros estamos en Santiago expectantes, la situación de él es crítica.

–¿Se han sentido apoyado por las autoridades?

–En realidad no nos ha llamado nadie, ni de la concesionaria de la ruta ni las autoridades de la región, nadie, pese a que fue un accidente grave, donde fallecieron personas y hubo heridos. Mi hijo está luchando por su vida, él se aferra a la vida. Acá los médicos también están extrañados de por qué ninguna autoridad de Gobierno se ha acercado a prestar ayuda en un caso tan dramático como éste, que la necesitamos más que nunca. Mi hijo va a necesitar mucho apoyo para salir adelante. Si Dios, en su misericordia lo permite, él va a necesitar una tremenda red de apoyo para recuperarse. Mi hijo está olvidado, no es necesario ser una figura pública para recibir apoyo.

–¿Quién está asumiendo los costos hoy?

–Con la gracia de Dios él tenía su Isapre activada, pero no cubre todo. Nosotros estamos con mi esposa acá en Santiago cubriendo los gastos operacionales, mi hija allá en Victoria están haciendo algunas rifas, se abrió una cuenta de ahorro para poder recibir ayuda para posterior, porque esto significa un trabajo muy grande, hay cosas que no vamos a poder solventar. 

“El facultativo me indica que mi hijo tendrá a lo menos 100 días de intervenciones en las cuales él va a estar luchando por su vida para salir adelante”.

–¿También iniciaron una campaña por redes sociales?

–Mis hijos iniciaron una campaña –Christian es el tercero de cuatro hermanos– y también están pidiendo apoyo por las redes sociales, en una campaña que esperamos tenga algún efecto porque lo necesitamos. Para después mi hijo va a necesitar muchas cosas, debe haber una institución de quemados que pueda apoyarlo a él.

–¿Cómo ha sido este golpe para usted y su familia?

–Devastador, devastador, esto es una pesadilla y nos dejaron solos. Estamos acá, pero es como si no lo estuviéramos viviendo, en realidad no se lo doy a nadie, es una cuestión que aún no la podemos asimilar. Yo estoy haciendo las cosas porque le pido fortaleza a Dios y porque es mi hijo y no lo voy a dejar hasta que salga adelante. Pero su mamá está devastada, en realidad ha sido muy difícil, estamos devastados.

–¿Respecto al accidente tienen todo claro o tienen dudas sobre cómo ocurrió?

–Me imagino que hay una investigación, que se establecerán las responsabilidades de terceros, pero aún no tengo precisión sobre cómo ocurrió, ni siquiera hemos visto las noticias, desde que ocurrió el accidente no hemos prendidos el televisor para nada. Estamos avocados al hijo, pero nadie nos ha llamado de las autoridades para brindar apoyo.

–¿Cuál es el llamado para las autoridades?

–Mi llamado para las autoridades es que todas las cosas que suceden en el país son importantes. Si en Santiago está pasando lo del menor y el tema del río Mapocho y lo dan en los medios como una noticia relevante, también la vida de una persona es un hecho importante, más aún cuando está luchando por su vida.

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